Un día dejé caer una lágrima en el océano. El día que la encuentre será el día que deje de quererte. Sabes que estás enamorado cuando no quieres dormir por la noche, porque tu vida real supera a tus sueños. Anoche miré al cielo y empecé a dar a cada estrella una razón por la que te quiero tanto. Me faltaron estrellas. Aunque no sepa quererte de la forma que a tí te gustaría, siempre te querré con toda mi corazón de la mejor forma que sepa. Anoche pedí a un ángel que fuese a protegerte mientras dormías. Al rato volvió y le pregunté por qué había vuelto. Una ángel no necesita que otro lo proteja, me respondió. Uno aprende a amar, no cuando encuentre a la persona perfecta, sino cuando aprenda a creer en la perfección de una persona imperfecta